Atención miembros del Club: visiten los siguientes enlaces en los que podrán encontrar ejemplos de monólogos teatrales: -www.1000 monólogos.com/ -www.tubreveespacio.com/ Atte: Prof. Rosángel Villafañe
Mujer: No si se me quería... Pienso que si. Por lo menos, siempre me traía flores, me llevaba al cine, a tomar algo... Se podría decir que cambió un poco después de casados... Me acuerdo que cuando éramos novios y pasaba una chica linda al lado suyo, ni la miraba. El decía que tenía ojos solo para mi, que yo era su “trofeo”. Claro, después me enteré que muchos en el barrio querían salir conmigo, y yo, con el único que acepté fue con él. Eh? No... en ese entonces no tomaba. Todo empezó después. Pero fue por culpa de la gente. En el trabajo, y los amigos con los que jugaba a las cartas, le hacían bromas. Bromas de mal gusto. Porque yo era muy linda, y como él trabajaba todo el día, yo estaba mucho tiempo sola en casa... Yo nunca le di importancia a las cosas que dice la gente. Si usted supiera las cosas que dicen de la mujer del cuarto piso...! Todos los días hablan de ella! El otro día la del tercero decía, “Pobre mujer,. Se quiere hacer la jovencita y tiene más años que la esperanza!”. La del cuarto le contestó "Si será vieja, que conoció al Mar Muerto cuando todavía estaba enfermo" La otra le dijo "El documento no se lo hicieron de plástico. Lo tiene tallado en piedra!" Y nunca falta la petisa de kiosco que siempre dice lo mismo:"Yo pensaba que usaba medias caladas, pero no. Son várices!" Todos sabemos que a la gente le gusta hablar. Hablan por hablar. Porque es mas fácil ver la paja en el ojo ajeno, no? Yo creo que en esa época, el empezó a cambiar. Una vez me confesó que pensaba que yo lo engañaba. Yo me reí, porque me pareció tan estúpido... Después me di cuenta que no me tendría que haber reído. Desde ese entonces estaba más enojado. Muy agresivo. Siempre me contestaba mal. Hasta que un día, casi por nada... solamente porque me crucé delante del televisor mientras él miraba un partido no se de qué, se enojó y me empujó. Yo no lo podía creer. Le dije “Que sea la última vez que me haces algo así” Y me le planté otra vez delante del televisor para que me escuche. Del sopapo fui a parar contra la puerta de calle. Ese fue el primer día. Nunca me pidió perdón por eso. Es más, parecía como que yo tenía que pedirle disculpas. Ya no era el mismo de antes. Todos los días llegaba malhumorado, y más vale que no le dijese nada, porque se ponía como un loco! Ese día, yo estaba hablando por teléfono cuando él llegó de trabajar. Me preguntó con quién hablaba, pero como estábamos peleados de la noche anterior, ni le contesté. Me di vuelta y seguí hablando. Pensé que me mataba. No podía parar de pegarme. Sabe cuántas veces tuve que ir al trabajo con lentes oscuros para que no se vean los moretones? Yo ya casi estaba decidida a dejarlo. Pero tengo tres hijos. No era fácil. Que podía hacer yo sola con ellos? Sabe cuánta gente me decía: “Déjalo! Ándate! Mándalo a la ******!” Perdón por la palabra, pero decían eso. Claro, ellos no tenían que mantener a los hijos, cuidarlos cuando son tan chicos...Y traté de soportar... Si. Ya sé que fue peor. Pero yo no quise! Juro que yo no quise hacerle nada! Él empezó a pegarme delante de los chicos. Estaba enfurecido! Y yo no lo podía parar! Alcancé a agarrar un destornillador y lo amenacé... y fue peor todavía. Se me tiró encima para ahorcarme y yo... no tuve más remedio que... No lo podía parar! Me estaba ahorcando y los chicos llorando a los gritos tratando de sacármelo de encima! Recién me di cuenta, cuando ví la sangre, y él ya no hacía fuerza. Fue horrible. Juro que no quise hacerlo!! Lo único que le pido, señor Juez, es que cuiden a mis hijitos... y que me dejen verlos de vez en cuando. No quiero que se olviden de su madre!! Puede ser, señor Juez??! Prométame que me van a dejar verlos!! Prométamelo!!".
Arriba les adjunté un monólogo de Hugo Marcos. Espero les sirva y a trabajar. Sensibilízate, "créetelo", siéntelo, y házselo sentir al espectador. Un consejo, no te quedes inmóvil en un sólo punto. Muévete y actúa lo que vayas hablando, es un monólogo y no es tan fácil, requiere mayor trabajo puesto que el actor debe valerse sólo del texto para explotar a su personaje. Léelo, reléelo, mentalízate en el personaje, piensa "¿cómo es esta persona, este personaje, cómo piensa, cómo actúa, cómo camina, cómo se sienta, cómo se viste?", trabaja en ello.
Estupendo para mejorar las ideas, he dejado un enlace como comentario en el facebook por si alguno todavía no ha visto el material. Muchas gracias nos vemos pronto.
Gracias por aquellos consejos prof! pues se han puesto en práctica para ir alcanzando todo aquello que el espectador desea percibir para vivir lo que uno transmite, sean alegrias, tristezas, dolores en fin tantas cosas, enrealidad se siente muy bien meters en un papel diferente al que es de tu vida cotidiana, es sentirse libre, se trata de apoderarse de tu papel. Ojala este grupo crezca no importa sino es en numero pero si en "calidad"
ALGO MUY GRAVE VA A SUCEDER EN ESTE PUEBLO [Cuento contado: Texto completo] Gabriel García Márquez Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: -No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo. Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice: -Te apuesto un peso a que no la haces. Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta: -Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo. Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente. Feliz con su peso, dice: -Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto. -¿Y por qué es un tonto? -Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbando con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo. Entonces le dice su madre: -No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen. La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero: -Véndame una libra de carne -y en el momento que se la están cortando, agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado. El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice: -Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas. Entonces la vieja responde: -Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras. Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice: -¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo? -¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor! (Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.) -Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor. -Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor. -Sí, pero no tanto calor como ahora. Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz: -Hay un pajarito en la plaza. Y viene todo el mundo, espantado, a ver el pajarito. -Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan. -Sí, pero nunca a esta hora. Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo. -Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy. Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen: -Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos. Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo. Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: -Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas. Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando: -Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.
Así es Carol. Me anima saber que Kairos es para ti y para la mayoría de sus integrantes, un medio de liberación de la vida cotidiana y un puente para explorar facetas internas, a veces desconocidas, de cada uno de sus miembros, las cuales se revelan cuando se actúa y les brinda, al mismo tiempo, la oportunidad de madurar y fortalecer el caracter y la personalidad. Sigan Así!!
Arriba les adjunté el cuento de Gabriel García Márquez, el cual quiero que lean para que decidan si les funcionaría o no como guión de la obra colectiva final. Al mismo se le pueden agregar escenas y personajes. A mi me parece que sería estupendo mezclar la literatura con el teatro como actividad de cierre en Kairos. Me avisan su impresión en nuestra próxima reunión
Atención miembros del Club: visiten los siguientes enlaces en los que podrán encontrar ejemplos de monólogos teatrales: -www.1000 monólogos.com/ -www.tubreveespacio.com/
ResponderEliminarAtte: Prof. Rosángel Villafañe
Autor: Hugo Marcos. Obra: “Ojalá”
ResponderEliminarMujer:
No si se me quería... Pienso que si. Por lo menos, siempre me traía flores, me llevaba al cine, a tomar algo... Se podría decir que cambió un poco después de casados... Me acuerdo que cuando éramos novios y pasaba una chica linda al lado suyo, ni la miraba. El decía que tenía ojos solo para mi, que yo era su “trofeo”. Claro, después me enteré que muchos en el barrio querían salir conmigo, y yo, con el único que acepté fue con él. Eh? No... en ese entonces no tomaba. Todo empezó después. Pero fue por culpa de la gente. En el trabajo, y los amigos con los que jugaba a las cartas, le hacían bromas. Bromas de mal gusto. Porque yo era muy linda, y como él trabajaba todo el día, yo estaba mucho tiempo sola en casa...
Yo nunca le di importancia a las cosas que dice la gente. Si usted supiera las cosas que dicen de la mujer del cuarto piso...! Todos los días hablan de ella! El otro día la del tercero decía, “Pobre mujer,. Se quiere hacer la jovencita y tiene más años que la esperanza!”. La del cuarto le contestó "Si será vieja, que conoció al Mar Muerto cuando todavía estaba enfermo" La otra le dijo "El documento no se lo hicieron de plástico. Lo tiene tallado en piedra!" Y nunca falta la petisa de kiosco que siempre dice lo mismo:"Yo pensaba que usaba medias caladas, pero no. Son várices!"
Todos sabemos que a la gente le gusta hablar. Hablan por hablar. Porque es mas fácil ver la paja en el ojo ajeno, no?
Yo creo que en esa época, el empezó a cambiar.
Una vez me confesó que pensaba que yo lo engañaba. Yo me reí, porque me pareció tan estúpido... Después me di cuenta que no me tendría que haber reído.
Desde ese entonces estaba más enojado. Muy agresivo. Siempre me contestaba mal. Hasta que un día, casi por nada... solamente porque me crucé delante del televisor mientras él miraba un partido no se de qué, se enojó y me empujó. Yo no lo podía creer. Le dije “Que sea la última vez que me haces algo así” Y me le planté otra vez delante del televisor para que me escuche. Del sopapo fui a parar contra la puerta de calle. Ese fue el primer día. Nunca me pidió perdón por eso. Es más, parecía como que yo tenía que pedirle disculpas.
Ya no era el mismo de antes. Todos los días llegaba malhumorado, y más vale que no le dijese nada, porque se ponía como un loco!
Ese día, yo estaba hablando por teléfono cuando él llegó de trabajar. Me preguntó con quién hablaba, pero como estábamos peleados de la noche anterior, ni le contesté. Me di vuelta y seguí hablando. Pensé que me mataba. No podía parar de pegarme. Sabe cuántas veces tuve que ir al trabajo con lentes oscuros para que no se vean los moretones? Yo ya casi estaba decidida a dejarlo. Pero tengo tres hijos. No era fácil. Que podía hacer yo sola con ellos? Sabe cuánta gente me decía: “Déjalo! Ándate! Mándalo a la ******!” Perdón por la palabra, pero decían eso. Claro, ellos no tenían que mantener a los hijos, cuidarlos cuando son tan chicos...Y traté de soportar...
Si. Ya sé que fue peor. Pero yo no quise! Juro que yo no quise hacerle nada! Él empezó a pegarme delante de los chicos. Estaba enfurecido! Y yo no lo podía parar! Alcancé a agarrar un destornillador y lo amenacé... y fue peor todavía. Se me tiró encima para ahorcarme y yo... no tuve más remedio que... No lo podía parar! Me estaba ahorcando y los chicos llorando a los gritos tratando de sacármelo de encima! Recién me di cuenta, cuando ví la sangre, y él ya no hacía fuerza. Fue horrible. Juro que no quise hacerlo!!
Lo único que le pido, señor Juez, es que cuiden a mis hijitos... y que me dejen verlos de vez en cuando. No quiero que se olviden de su madre!! Puede ser, señor Juez??! Prométame que me van a dejar verlos!! Prométamelo!!".
Arriba les adjunté un monólogo de Hugo Marcos. Espero les sirva y a trabajar. Sensibilízate, "créetelo", siéntelo, y házselo sentir al espectador. Un consejo, no te quedes inmóvil en un sólo punto. Muévete y actúa lo que vayas hablando, es un monólogo y no es tan fácil, requiere mayor trabajo puesto que el actor debe valerse sólo del texto para explotar a su personaje. Léelo, reléelo, mentalízate en el personaje, piensa "¿cómo es esta persona, este personaje, cómo piensa, cómo actúa, cómo camina, cómo se sienta, cómo se viste?", trabaja en ello.
ResponderEliminarEstupendo para mejorar las ideas, he dejado un enlace como comentario en el facebook por si alguno todavía no ha visto el material. Muchas gracias nos vemos pronto.
ResponderEliminarGracias por aquellos consejos prof! pues se han puesto en práctica para ir alcanzando todo aquello que el espectador desea percibir para vivir lo que uno transmite, sean alegrias, tristezas, dolores en fin tantas cosas, enrealidad se siente muy bien meters en un papel diferente al que es de tu vida cotidiana, es sentirse libre, se trata de apoderarse de tu papel. Ojala este grupo crezca no importa sino es en numero pero si en "calidad"
ResponderEliminarALGO MUY GRAVE VA A SUCEDER EN ESTE PUEBLO
ResponderEliminar[Cuento contado: Texto completo]
Gabriel García Márquez
Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
-No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.
Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
-Te apuesto un peso a que no la haces.
Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta:
-Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.
Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente. Feliz con su peso, dice:
-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
-¿Y por qué es un tonto?
-Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbando con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.
Entonces le dice su madre:
-No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.
La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero:
-Véndame una libra de carne -y en el momento que se la están cortando, agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.
El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice:
-Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas.
Entonces la vieja responde:
-Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras.
Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice:
-¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
(Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.)
-Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.
-Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor.
-Sí, pero no tanto calor como ahora.
Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:
-Hay un pajarito en la plaza.
Y viene todo el mundo, espantado, a ver el pajarito.
-Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.
-Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
-Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen:
-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:
-Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.
Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:
-Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.
Así es Carol. Me anima saber que Kairos es para ti y para la mayoría de sus integrantes, un medio de liberación de la vida cotidiana y un puente para explorar facetas internas, a veces desconocidas, de cada uno de sus miembros, las cuales se revelan cuando se actúa y les brinda, al mismo tiempo, la oportunidad de madurar y fortalecer el caracter y la personalidad. Sigan Así!!
ResponderEliminarArriba les adjunté el cuento de Gabriel García Márquez, el cual quiero que lean para que decidan si les funcionaría o no como guión de la obra colectiva final. Al mismo se le pueden agregar escenas y personajes. A mi me parece que sería estupendo mezclar la literatura con el teatro como actividad de cierre en Kairos. Me avisan su impresión en nuestra próxima reunión
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